14 de diciembre de 2010

El abuelo Prescott (Bush)


Eso de tener un suegro bien posicionado siempre es algo interesante para comenzar una carrera profesional de las de relumbrón. Y si no que se lo pregunten al abuelo Prescott. Así, por el nombre de pila, igual no dice nada pero ¿si os digo que se trata de Prescott Bush? Exacto. El abuelo es cuestión era el padre de George H. W. Bush y abuelo de George W. Bush.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Prescott Bush era socio de una compañía petrolera de Texas y fue sancionado por el gobierno estadounidense por violación al Trading with Enemy Act (Acta de Comercio con el Enemigo) al gestionar una considerable venta de combustible para la Luftwaffe (fuerza aérea alemana) que estaba liquidando desde el aire a media Europa.

Pero las "travesuras" de Prescott fueron mucho más allá e incluyeron varios negocios millonarios con empresarios alemanes simpatizantes de Adolf Hitler. Según los periodistas Anton Chaitkin y Webster Tarpley, autores del libro George Bush: The Unauthorized Biography, los nazis podrían haber sido "pagados, armados y adiestrados por las camarillas de Nueva York y de Londres, uno de cuyos directores ejecutivos era Prescott Bush".

En 1922 el empresario ferrocarrilero W. Averell Harriman, viajó a Berlín y se entrevistó con la familia Thyssen para proponerle la fundación de un banco germano- estadounidense. Los Thyssen ya eran los dueños de varias instituciones financieras que les permitían transferir su dinero de Alemania a Holanda y, desde allí, a Estados Unidos.

Estos Bancos eran el August Thyssen Bank (Berlín), el Bank voor Handel (Holanda) y la Union Banking Corporation (Nueva York).

A inicios de la década del 20, Fritz Thyssen (que años después escribiría I Paid Hitler (Yo financié a Hitler) aportó 25 mil dólares al recién constituido Partido Obrero Nacional Socialista Alemán y en 1931 se afilió a esa organización. El magnate estaba al frente del German Steel Trust, consorcio de la industria del acero fundado en 1926 por Clarence Dillon, uno de los hombres fuertes de Wall Street. Un colaborador de confianza de Dillon fue Samuel Bush, padre de Prescott, abuelo de George senior y bisabuelo de George junior.

En 1926, Harriman y los Thyssen, fundaron el banco Union Banking Corporation y designaron como presidente a George Herbert Walker, suegro de Prescott. Ese mismo año, fue nombrado vicepresidente y socio en la Brown Brothers Harriman. Ambas firmas permitían a los Thyssen enviar su dinero desde Alemania hacia Estados Unidos, vía Holanda.

Aunque un gran número de otras sociedades ayudaron a los nazis (como la Standard Oil y el Chase Bank de Rockefeller, así como grandes constructores de automóviles norteamericanos), los intereses de Prescott Bush fueron mucho más profundos y perversos. Una gran parte de la fortuna de la familia Bush fue gracias a su ayuda a Adolfo Hitler. El presidente que precedió a Obama, así como su padre (ex director de la CIA, vicepresidente y presidente), llegaron a la cumbre de la política norteamericana porque su abuelo y padre y su familia política ayudaron y alentaron a los nazis.

En octubre de 1942, las autoridades estadounidenses incautaron los fondos bancarios nazis en la Union Banking Corporation, de Nueva York, cuyo máximo directivo era Prescott. No obstante, en 1951 se levantó el embargo y el emprendedor hombre de negocios recuperó un millón y medio de dólares que, como ya os digo, destinó a nuevas inversiones que, a la larga, engrosaron el patrimonio de la familia Bush.

Concluida la Segunda Guerra Mundial, la familia Rockefeller -propietaria del Chase Manhattan Bank- adquirió el 31 por ciento de las acciones del grupo Thyssen. Esta familia es dueña en la actualidad de la más importante sociedad industrial de Alemania, con un capital de 50 mil millones de dólares.

Toda esta historia, tiene más ramificaciones y elementos que hacen que uno se quede con la boca abierta… Por ejemplo Al-Qaeda, cuyo traducción a nuestro castellano es La Base. Así se llamaba el programa que gestionaban la CIA y uno de sus agentes en Afganistán para registrar a todo los muyahidines que se apuntaban a la lucha contra el enemigo de la época, la URSS. Ese agente de la CIA en Afganistán se llama Osama Bin Laden. Pero eso os lo cuento otro día.