
En ocasiones la vida me desquicia, me provoca arcadas, me cuesta un enorme sacrificio mental asomarme al quicio de mi propia existencia y contemplar cuanto sucede más allá de mi ser. Cuanta hipocresía, cuanto dolor, cuanta gente mala, perversa y despiadada habita en este enorme globo al que llamamos Tierra. Todos los estamentos de la sociedad estan sometidos a la fusta de la mentira, y aquellos que disfrutan con el mal ajeno se pueden colar en cualquiera de los circulos sociales existentes. Pero me llama poderosamente la atención como curas, sacerdotes, religiosos o como cojones se les quiera llamar utilizan la "patina" de la bondad y el amor al prójimo para satisfacer una perversión enfermiza y que ataca de lleno el concepto propio de "ser humano".
Mientras las noticias sobre sacerdotes pederastas abundan en los periódicos y televisiones, su "santo padre" (que de santo ya me dirán que tiene) sólo los excusa diciendo que "quien este libre de pecado tire la primera piedra" ¿se puede tener mayor desvergüenza? Me temo que no.
Me gustaría enormemente que esa vieja y caduca institución, la Iglesia, cerrará sus puertas para siempre. Y lo digo ahora que comienza la "Semana Santa", festividad que yo suprimiría del calendario de fiestas publicas, censuraría los desfiles procesionales y el que quiera "santos" que vaya a su correspondiente templo donde sólo entra el que quiere, y todo el dinero que los ayuntamientos se gastan en estas fiestas lo destinaría a los comedores sociales. Eso si sería un acto de bondad, de grandeza, esa que les falta a muchos de los que se dan golpes en el pecho.
Mientras las noticias sobre sacerdotes pederastas abundan en los periódicos y televisiones, su "santo padre" (que de santo ya me dirán que tiene) sólo los excusa diciendo que "quien este libre de pecado tire la primera piedra" ¿se puede tener mayor desvergüenza? Me temo que no.
Me gustaría enormemente que esa vieja y caduca institución, la Iglesia, cerrará sus puertas para siempre. Y lo digo ahora que comienza la "Semana Santa", festividad que yo suprimiría del calendario de fiestas publicas, censuraría los desfiles procesionales y el que quiera "santos" que vaya a su correspondiente templo donde sólo entra el que quiere, y todo el dinero que los ayuntamientos se gastan en estas fiestas lo destinaría a los comedores sociales. Eso si sería un acto de bondad, de grandeza, esa que les falta a muchos de los que se dan golpes en el pecho.
2 comentarios:
Benjamín, ¿qué harías con el desfile del Entierro de la Sardina y sus más que probadas liberalidad y derroche? ¿Y con los pasacalles de los sardineros, que aparte de beber y ofrecer un espectáculo nada edificante poco más hacen? ¿Y con los lujosos desfiles de moros y cristianos? ¿Y con el día del Bando de la Huerta o día regional del coma etílico, que llena la ciudad de orínes y vómitos? ¿Y con los bares y cafeterías que molestan a los vecinos a altas horas de la noche mientras otros se divierten sin que les importe un bledo que gente que paga sus impuestos no pueda descansar? ¿Seguimos? Hay tantas cosas que uno se tiene que tragar aunque no le gusten... Se agradecería en el que hace las funciones de moderador que, a su vez, usara un tono más moderado o, al menos, que poderara un poco sus afirmaciones. Esa institución vieja y caduca de la que hablas no la forman sólo curas pedófilos, sino hasta gente que no es ni cura ni monja, ni tampoco pedófila. Hasta no me extrañaría que tu propia madre fuera católica y asistiera con devoción a las procesiones. Tú sabrás. Un poco más de sensatez, Benjamín.
Estimado anónimo, por suerte o por desgracia vivimos en un país que, en su constitución, se declara laíco. Ninguna religión, ni sus símbolos, debieran estar presentes en la vida publica. Cada cual celebre sus ritos, fiestas y tradiciones religiosas en su intimidad. Cualquier otra fiesta que responda al fervor popular pero que no represente creencia religiosa alguna, será tomada como expresión del pueblo independientemente de que puedan gustar más a unos que a otros.
La iglesia, y me reafirmo, es una institución vieja y caduca que, claro esta, no es formada sólo por pedófilos. Pero la sensatez, y la historia, se ponen de mi parte para afirmar que en la iglesia hay mas de mundano, y por tanto de errático, que de divino.
La fe... ¿existe algo más indeterminado? ¿se puede levantar más alto la bandera de "cree si quieres pero no cuestiones"? ¿Porque será? Sensatez amigo anónimo, mucha sensatez...
Un placer debatir con usted.
Saludos.
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