La levedad del ser, el peso de la paja... Cosas anodinas cuando sentimos en nuestros hombros el peso de nuestra existencia.
"Ser o no ser..." ya lo decía Shakeaspeare por boca del príncipe Hamlet. Pero hablando con franqueza, el ser no es leve, ni trivial, tampoco enrevesado ni complicado. El ser, la existencia en si misma, es solo un angosto camino, lleno de huellas de otros tantos. Serpenteantes designios se nos plantean constantemente. Elegir, decidirse, atreverse. Esto es lo enrevesado, lo complicado. Aquello que permanece en la retina de nuestra existencia.
El peso de la paja, ese intangible tanteo. La mayúscula cuestión que se origina en las mismísimas entrañas de la curiosidad humana. Abezadas mentes del ingenio humano podrían tachar esta incógnita de ser algo indigno de cuestionarse. Algo intranscendente como la propia levedad del ser. Tan lejano en el cajón de las preguntas como el propio origen de las cosas.
Tal vez un día, ese en el que nos cuestionamos todo, en el que despertamos conscientes de un mundo inconsciente, ajeno de sentido . Ese sera el momento de encontrarnos a nosotros mismos en una enorme estepa, recorriendo nuestro angosto camino, percibiendo las huellas dejadas, ignorando donde irán las siguientes. Rodeados de un aplastante silencio y bañados por un cálido sol de invierno.
El peso de la paja, ese intangible tanteo. La mayúscula cuestión que se origina en las mismísimas entrañas de la curiosidad humana. Abezadas mentes del ingenio humano podrían tachar esta incógnita de ser algo indigno de cuestionarse. Algo intranscendente como la propia levedad del ser. Tan lejano en el cajón de las preguntas como el propio origen de las cosas.
Tal vez un día, ese en el que nos cuestionamos todo, en el que despertamos conscientes de un mundo inconsciente, ajeno de sentido . Ese sera el momento de encontrarnos a nosotros mismos en una enorme estepa, recorriendo nuestro angosto camino, percibiendo las huellas dejadas, ignorando donde irán las siguientes. Rodeados de un aplastante silencio y bañados por un cálido sol de invierno.
