Como dice un buen amigo mío "toda expresión artística requiere de un publico que la admire". Yo no me considero un artista, tan solo un creador. Por mí mente fluyen historias a todas horas, incluso de lo más nimio, de lo más hilarante. Algunas de ellas van más allá de mi cabeza, adquieren la forma mágica de las palabras y pasan a preñar folios en blanco.
La sana intención de este blog es compartir esas historias, pero tengo que confesar algo, una breve e inocente reflexión previa a levantar oficialmente la persiana. Solo soy un escritor en formación, un tímido aspirante a vivir única y exclusivamente de las palabras. En la actualidad me gano la vida, cual mortal, haciendo labores de delegado regional en una multinacional de trabajo temporal ( lo que por otra parte garantiza curiosas anécdotas casi a diario).
Pero tengo un propósito, un objetivo, dejarlo todo. Mandar el trabajo a la mierda y quitarme el yugo de lo socialmente impuesto. No pienso ser un "borrego" más con una hipoteca de esas de última moda y que apenas pueda pagar, por suerte no soy de ese club, soy socio casi vitalicio del Club de los que no queremos pagar los pisos al precio que permite al constructor comprarse un Porche Cayenne (si ni tan siquiera tienen estilo para conducirlo), es un club al que ya pertenecemos varios socios pese a lo rocambolesco del nombre.
Lo que realmente me preocupa del momento de abandonarme a la suerte literaria son las facturas, las ineludibles, ya veremos que pasa con eso, todavía es pronto. El lunes tengo que trabajar.
Ahora si, ya se puede dar por oficialmente abierto este blog.
La sana intención de este blog es compartir esas historias, pero tengo que confesar algo, una breve e inocente reflexión previa a levantar oficialmente la persiana. Solo soy un escritor en formación, un tímido aspirante a vivir única y exclusivamente de las palabras. En la actualidad me gano la vida, cual mortal, haciendo labores de delegado regional en una multinacional de trabajo temporal ( lo que por otra parte garantiza curiosas anécdotas casi a diario).
Pero tengo un propósito, un objetivo, dejarlo todo. Mandar el trabajo a la mierda y quitarme el yugo de lo socialmente impuesto. No pienso ser un "borrego" más con una hipoteca de esas de última moda y que apenas pueda pagar, por suerte no soy de ese club, soy socio casi vitalicio del Club de los que no queremos pagar los pisos al precio que permite al constructor comprarse un Porche Cayenne (si ni tan siquiera tienen estilo para conducirlo), es un club al que ya pertenecemos varios socios pese a lo rocambolesco del nombre.
Lo que realmente me preocupa del momento de abandonarme a la suerte literaria son las facturas, las ineludibles, ya veremos que pasa con eso, todavía es pronto. El lunes tengo que trabajar.
Ahora si, ya se puede dar por oficialmente abierto este blog.

6 comentarios:
Vaya sorpresa encontrarte por la red... Aunque más me llevé ayer cuando te leí en el "Qué". Espero que todo te vaya muy bien.
Gracias. Pero me asalta una duda... ¿quién eres? ¿te conozco?.
Sí nos conocemos, sí... Recuerdas una conversación telefónica desde Álcazar de San Juan?
Tendras que perdonarme, pero... la pista que me das no me aclara nada.
Suponía que no sería una pista aclaratoria, era una prueba para tu memoria. Pensaré más pistas.
esto es para chatear ?? y ligar ? a tenor por los mensajes misteriosos que corren aqui...
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