miércoles 11 de abril de 2007

Lluvia Ponzoñosa

A más de uno le debe estar saliendo urticaria tras tanto día de lluvia. Sin lugar a dudas seria una reacción harto extraña, sobre todo teniendo en cuenta la escasez de este recurso en nuestra Región de Murcia. Por desgracia para los murcianos una parte del parque político regional, los que miran más a la derecha, solo están con los ojos puestos en el desborde del Ebro para decir aquello de "¡ lo ven, teníamos razón ! ¡ Os sobra agua !", sin embargo, ninguno de ellos dice que el pantano del Cenajo ha tenido que soltar agua porque esta al 100%. Por otro lado los más izquierdosos, que cruzaban los dedos para que cayera agua del cielo antes de las elecciones. La única realidad social que existe en la calle, y la que compartimos todos los murcianos, es que queremos solucionar nuestro problema de agua. Si llueve es excelente, nuestros pantanos aumentan sus reservas. Y si no llueve, limosnear agua no es la solución mas inteligente, tal vez deberíamos centrarnos en la investigación, en averiguar como y de que forma podemos sacar mayor rendimiento a la que ya tenemos. Pero lo que esta claro es que el crecimiento urbanístico que seguimos hasta la fecha, donde proliferan los campos de golf, no es el camino adecuado para revertir el déficit de agua. ¡ Un millón de litros de agua diarios necesita un campo de golf !.

A fin de cuentas ¿quién piensa en nuestro interés general?. Nadie. Estos políticos, los que nos han tocado sufrir hasta jubilación o llamada al frente de Madrid para ocupar algún alto cargo, no son otra cosa que tristes vendedores de crecepelo. Alguien debería decirles que hacer política, es trabajar para el ciudadano y velar por sus intereses. Dudo mucho que lo que hace el Sr. Ruíz Vivo sea una forma práctica y constructiva de mejorar Murcia para los murcianos, ya que la crispante ironía con la que habla de sus adversarios políticos no vale para nada, a excepción, claro esta, de producir una amplia y sangrante herida en la sociedad murciana.

Que se enteren de una puñetera vez, no nos interesan sus diatribas personales, ni la triste y deprimente manera que tienen de hacer política.